LA CULTURA COMO BÁLSAMO (2)
La reflexión antropológica y sociológica sobre lo que nos
está sucediendo de manera global, va a desembocar en una nueva cultura, una
nueva civilización, si tenemos en cuenta las enseñanzas que se desprenden de
ella. La palabra crisis viene del griego y significa cambio, revisión.
El sociólogo italiano Francesco
Morace ha llamado a lo que nos pasa “el virus del contrapaso” hace unos días,
parafraseando a Dante, y planteándonos una serie de paradojas. En la Divina
Comedia, Bertran de Born es uno de los pocos personajes que explica por sí solo
el propio contrapaso: él sembró discordia dividiendo un padre de su hijo, ahora
su cuerpo está dividido en dos pedazos. El contrapaso puede ser de analogía o
de antítesis. Por eso, analiza de esta forma nuestra situación hoy en día con
la emergencia sanitaria: “Desciende el respirar pero mejora calidad del aire.
Recluye en casa a la familia pero vuelve a dar a los padres la calidad de
educadores. Ridiculiza la inteligencia artificial vengándose de ella el mundo
animal más selvático. Penaliza el contacto físico demostrando su insustituibilidad.
Elimina los excesos dando fuerza a lo esencial. Favorece el smartworking aclarando los límites de smartness. Elimina coartadas masculinas
igualando los roles domésticos. Aísla a las personas indicando la necesidad de
reciprocidad. Desarma la discriminación selectiva alimentando la consciencia
sistémica. No creo en el castigo bíblico, pero Dante era un genio” (traducción mía y libre).
Quizá nuestro estado de bienestar
nos hacía creer en el espejismo o en la “la ilusión de que vivir es indoloro”
(Jorge Drexler, Soledad); o
temerariamente nos acostumbramos a vivir como si pretendidamente la humanidad
fuera ya adulta o madura, ecuánime y equilibrada, armónica por dentro y por
fuera. Pone en entredicho algo que apreciamos mucho: nuestra salud, la de
nuestros familiares, de la comunidad; nuestra libertad. Es un golpe a la integridad de nuestro
sistema de vida y de consumo. Su impacto devastador cambiará nuestros
comportamientos y reforzará valores que no los teníamos como prioridad.
En la bonanza del comienzo del año 2020 nos dimos cuenta con
la pandemia de que todo se podía venir abajo estrepitosamente, y hoy estamos luchando
contra el coronavirus de manera mundial y contrarreloj. Ya hubo epidemias
letales: las diferentes oleadas de peste en la Edad Media que daría pie a Igmar
Bergman a retratar la partida de ajedrez con la muerte o a Tarkovsky en su
relato sobre el pintor de iconos Andrei
Rublev o a Singrid Unsedt en la saga de la novela Kristina Lavransdatter; la viruela en Mesoamérica en 1520 que
retrata con tintes apocalípticos Bernardino de Sahagún en el Códice Florentino
(escrito entre 1540-1585); o de nuevo La
peste de Camus.
Algo demasiado importante nos está haciendo cambiar de
paradigmas cuando vemos que grandes marcas y multinacionales como Louis Vuitton
hace geles de alcohol gratis aprovechando su infraestructura de perfumería. O
que Inditex dona 300.000 mascarillas quirúrgicas y fabricará material sanitario
contra el coronavirus, adelantando que todo trabajador tendrá a salvo su puesto
de trabajo. Empresas empáticas con sus trabajadores y socialmente responsables
e implicadas en las necesidades de la comunidad y no en el propio beneficio.
Aquí el comunicado de Inditex hoy:


Comentarios
Publicar un comentario