ACCIÓN
POÉTICA, ROTH, PAALEN Y EL FUTURO
CERCANO
Escrito
el día 54 de confinamiento, Roma. @mmolinaleon
Unas
palabras de Dieter Roth encabezan esta reflexión: “Uno siempre llega a algo que
no puede pintar”, porque ya nos estamos planteando en Europa la desescalada
progresiva –y espero que prudente-, y ya llega el inmediato futuro.
Wolgang Paalen
Un
futuro incierto, diferente; para muchos implica volver a empezar, volver a
buscar trabajo, volver a plantear la vida. Se llega a algo que no se puede
pintar. O por lo menos no se puede pintar, de momento. Un reto más, siempre
aprendiendo.
Los cielos, las aguas se limpiaron sin nosotros, sin nuestra
acción indiscriminada y abusiva. Leímos más, reflexionamos más, estudiamos más.
Alimentamos la soledad sonora, el apoyo de nuestras familias, nuestra capacidad
de escucha y de paciencia, de cuidado de otros. Domesticamos arrebatos de rebeldía
y sinsentido…y nos preparamos para un futuro más difícil y desconocido.
Un grafiti urbano con letras en mayúsculas me arroja alguna
luz “EL FUTURO NO ES LO QUE VA A PASAR SINO LO QUE VAMOS A HACER”, como acción
poética que conduce a sacudirse la pasividad, la procastinación, la lentitud
del tiempo de estos días…para empezar a recuperar la firmeza de los músculos,
la elasticidad y la capacidad de sprint y de empeño. De “ira creativa”, de
renacer entre todos. De movimiento.
Una obra del surrealista austríaco-mexicano Wolfgang Paalen
hecha con la técnica del fumage
podría asemejarse a lo que sentimos en los albores de este nuevo tiempo raro, -que
ya lleva mucho tiempo siendo raro-, como dos temblorosos pájaros posándose en
una granada de mano…
Pero también nos devolverá una música que añoramos: la
música de las personas, como ha fotografiado el gran Harold Feinstein. Esa partitura
que sólo se escribe entre todos, afrontando el futuro cercano como gente buena,
como gente solidaria.


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